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Doña Catalina de Ribera encargó en el año de 1.500 la construcción de un hospital, desde entonces... |
Doña Catalina de Ribera encargó en el año de 1.500 la construcción de un hospital, para el cuidado y la atención de las mujeres pobres y ciudadanos sevillanos, situado frente a la iglesia de la Macarena, recibió el nombre de “Hospital de las Cinco Llagas” también conocido popularmente como “Hospital de la Sangre” el edificio se dio por terminado en el año 1.572.
Fue construido con un sistema muy novedoso para su época, ventanas grandes para que entrara la luz natural y ventilación, conductos de agua que llegaban al mismo, alcantarillado. Siendo atendido por las “Hermanas de la Caridad” hasta 1.972 como hospital, posteriormente se cedido a la Junta de Andalucía, que instalo allí su Sede Parlamentaria.
Este Hospital siempre se ha estado rodeado de fenómenos paranormales, apariciones sobrenaturales leyendas sobre ruidos extraños y sin una explicación aparente. Espectros de soldados que murieron por heridas de guerra, mujeres que perdieron la vida al dar a luz, niños víctimas de epidemias entre otros, son recordados por la tradición popular entre los habitantes de la ciudad de Sevilla. Relatos que hablan de ruidos, pasos en pasillos por los que no transita nadie, llantos de recién nacidos en habitaciones vacías, o rostros en las ventanas.
Sobre 1736, Sor Úrsula, hermana de la caridad se caracterizaba por su carácter inflexible y una dureza increíble con los pacientes, no era muy apreciada por su entorno, falleció víctima del contagio de una enfermedad y fue tras su muerte cuando comenzó la leyenda.
Numerosos son los testimonios de lo que allí se ha visto y oído, tanto pacientes como vecindario, personal de seguridad, limpieza y un largo etc., incluso en la actualidad, coincidiendo todos en el habito de Sor Úrsula, que nada tiene que ver con el actual, utilizado por las hermanas de la Caridad en el siglo XVIII.
Son muchos los trabajadores que han pasado o pasan por allí y han sentido o visto el fantasma, no es tan extraño ver pasear a una monja vestida de forma antigua (describiendo el habito de la época), notan olores de éter y antisépticos, puertas que se abrían y cerraban solas, escuchar lamentos y quejidos, llantos de bebes, un frío impresionantes, etc., mas de una persona ha renunciado a su puesto de trabajo.
Actualmente estos fenómenos siguen sucediendo, muchos son los trabajadores que han visto, oído y olido estos fenómenos, las personas que trabajan en seguridad prefieren, dependiendo porque estancias deban moverse, efectuar las rondas acompañados, más o menos lo mismo sucede con el servicio de limpieza prefiriendo efectuar su trabajo en grupo o parejas para poder seguir, entre respeto y temor, su labor en el Parlamento de Andalucía.


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